• Alan Stivelman

Convivencia con Juan

Actualizado: 12 de abr de 2018

Lo que iba a ser un viaje de investigación a las comunidades guaraníes, terminó siendo parte fundamental de la construcción de la historia. Regresé a Buenos Aires con un registro único, un mensaje muy poderoso. Los sabios guaraníes nos regalaron lo mejor de su tradición, el don de la palabra y la capacidad de transmitir conceptos muy complejos en pocas palabras, que retumbaron en mi cabeza por semanas. Lo que continuó a este viaje fue otra experiencia maravillosa, el esperado encuentro con Juan y una convivencia de casi tres semanas junto a él. Antes de comenzar el viaje estaba muy nervioso, porque no sabía por donde comenzar la indagación de su caso. Quería que se sintiera lo más cómodo posible durante todo el tiempo, que mis preguntas no lo impacienten. Sabía que en él, se encontraba una llave que me iba a ayudar en lo personal. En principio pensaba que me iba a facilitar elementos, para poder construir una mejor idea acerca del fenómeno OVNI -o el mundo de lo sobrenatural-. Quizás Juan representaba para mi la persona que había tenido un potencial contacto con "ese otro lado", y que yo podía aprender de su experiencia, pero no me animaba a tenerla por mi mismo. Sí yo hubiera experimentado lo que vivió Juan, no sé que sería hoy de mi vida, probablemente hubiera enloquecido. Mi mente analítica no lo hubiera soportado. En cierta manera, él es un sobreviviente, no solo por haber tenido el coraje de seguir con su vida, sino que tuvo que soportar el "bullying" de todo su alrededor. Ya no solo por su experiencia sobrenatural, sino también por su condición de descendiente de indígena.

Sin ningún tipo de rodeo, Juan te adopta como su amigo, nunca me hizo sentir como un extraño para él. Las primeras conversaciones con él fueron sobre su gran pasión: el campo. Jamás en la vida conocí a una persona con un sentido tan agudo del detalle, Juan te describe cada particula de su alrededor con una precisión quirúrgica. Tiene una profunda percepción de todos sus sentidos, por ejemplo en medio de una conversación quizás te interrumpe para hacerte notar un lejano canto de un pájaro y te demuestra las diferencias con otro canto que viene del otro extremo. Juan es un gran conversador, te habla de todo, por momentos sentía que me hablaba de tantas cosas para evitar de alguna forma, tocar el tema que es más sensible para él. No quise que se sienta presionado en ningún momento, quería fluir en la convivencia. Era mi primera experiencia abordando este tipo de temática, y al mismo tiempo sabiendo que frente a mi, tenía una persona que cargaba con un dolor más grande que su espalda. Para mis adentros me dije que el momento se iba a dar solo, y así fue, Juan se abrió y me contó todo su pesar. Nunca me imaginé que cargaba con tanto. Fue liberador, para ambos, en esas largas charlas tan íntimas se produjo un quiebre. Era la primera vez que Juan podía hablar tan libremente de sus miedos...




(Making of de la convivencia)


En esas tres semanas pasó de todo, hasta hubo un avistamiento OVNI. Corcho -productor ejecutivo- vivió en carne propia como una luz se acercaba hacía él, y se fue agrandando a toda velocidad hasta que desapareció súbitamente. Cuando salí a ver porque me llamaba a los gritos, ya era tarde, la luz se había desvanecido y Corcho quedó unos instantes sin poder describir lo que había visto. Y así fue como quizás, el fenómeno, nos estaba dando la bienvenida a su Universo.


Alan Stivelman